Hic et nunc
Tú,
que siempre disfrutas,
observando mi angustia.
Yo,
observando mi angustia.
Yo,
que nunca gozo al volver a sentir la presencia,
de ese rostro, tríste y pálido.
¡Ay destino!¡Conmigo no puedes!
Son ya miles las caídas,
que producen sin cesar,
mil esguinces de ventrículo,
de ese rostro, tríste y pálido.
¡Ay destino!¡Conmigo no puedes!
Son ya miles las caídas,
que producen sin cesar,
mil esguinces de ventrículo,
que no curan la escayola.
¡Ay destino! ¡A tu sombra camino!
¿Pues no es cierto, que esguinces del corazón,
nunca matan suficiente, como para merecer finalmente,
descansar tranquilo?
¿Pues no es cierto, que esguinces del corazón,
nunca matan suficiente, como para merecer finalmente,
descansar tranquilo?
-Ser ausente-
¿Pues no es cierto que los esguinces por amor,
siempre son los que más duelen?
-Pero nos mantienen vivos
y livianos,
en el ser del ente-
¡Ay destino! ¡Arrástrame contigo!
¿Pues no es cierto que los esguinces por amor,
siempre son los que más duelen?
-Pero nos mantienen vivos
y livianos,
en el ser del ente-
¡Ay destino! ¡Arrástrame contigo!
Hazlo suavemente,
a través de estóicas hazañas del pasado,
o en mil notas premiando al silencio.
¡Ay destino!¡Elévame de nuevo!
o en mil notas premiando al silencio.
¡Ay destino!¡Elévame de nuevo!
Allá donde nunca existimos,
devuelveme por siempre,
a ese lugar,
devuelveme por siempre,
a ese lugar,
en donde no hay albedrío.
dichosa aquella que conozca a este poeta que enamora con una mirada y una palabra,sera tonta la que lo deje escapar,y lista la que sepa apreciarlo y darle tanto cariño como se merece y necesita!.un besito guapo!
ResponderBorrarp.d.t.me quedé con ganas de verte