A la mar...
Se olvidaron de enseñarnos lo básico:
Que la vida es un sendero,
que culmina en precipicio...
Y nosotros preocupados,
por ser buenos con el mundo,
que responde siempre hostil,
a nuestros ruegos.
Aprenderemos a morir entonces;
conservando la cordura,
en la medida de tus ojos.
Sonreiré siempre que roces,
con tus labios mi regazo.
Erraré mil veces sólo en mi destino,
y te hare llorar parejo;
Pero nunca olvides que no olvido,
ser tu fiel,
compañero de camino...
Para tí, mi musa... Irene Gállego
Que la vida es un sendero,
que culmina en precipicio...
Y nosotros preocupados,
por ser buenos con el mundo,
que responde siempre hostil,
a nuestros ruegos.
Aprenderemos a morir entonces;
conservando la cordura,
en la medida de tus ojos.
Sonreiré siempre que roces,
con tus labios mi regazo.
Erraré mil veces sólo en mi destino,
y te hare llorar parejo;
Pero nunca olvides que no olvido,
ser tu fiel,
compañero de camino...
Para tí, mi musa... Irene Gállego
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