lunes, febrero 09, 2009

Pecas de oro


Tu primera verdad eres tú mismo; comprenderte, sentir tu alma. Es verdadero todo aquello en lo que pones alma, decía Unamuno. Y yo tengo sed de eternidad... Esa eternidad que siento cada vez que me miras. No necesito un Dios que me la garantice, solo tus ojos proyectando tu luz, en los mios. Para poder vivir, sufrir, reírnos; riámonos pues, ya que a sufrir nacimos.




Para ti, mi musa de las pecas de oro...

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