Soy el sirviente de la verdad y el esclavo de la mentira; Soy ser puesto en paréntesis, y chivato del fenómeno oculto; Soy crítico del tiempo, y de todas sus manifestaciones aparentes; Soy el juez que, con odio, sentencia a pena capital al porvenir incierto -sembrado por mediocres adinerados- y que nos ha matado con el arma de la desmotivación. Defensor de un tipo de ser humano responsable, elector de su propio destino y promotor de aquella existencia colectiva que nunca olvida el sentido de la vida. Soy por ende, partícipe del status quo propio de un vulgo satisfecho y podrido de mediocridad. Escritor de lo eterno, y con la vista tapada por las circunstancias. Chamán de espíritu, y con deficiente cuerpo occidental. Filósofo de la víscera, y especialista en nada. Melancólico de los grandes principios, y disidente del estado policial que garantiza el orden de los más desordenados...
Comentarios
Publicar un comentario